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El fenómeno climático de El Niño podría alcanzar su fase más intensa entre octubre y diciembre, con temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial que podrían ubicarse cerca de 3 °C por encima de los valores normales, según explicó este miércoles Mauricio Gorostarsu, integrante del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en la estación de Cipolletti, durante una entrevista con Radio 7.

“La tendencia es que se intensifique en los próximos meses. Esto va a traer repercusiones en toda la atmósfera global”, señaló el meteorólogo.

El Servicio Meteorológico Nacional declaró oficialmente la llegada a nuestra región del fenómeno climático que provoca un aumento en la intensidad y frecuencia de precipitaciones en primavera.

Gorostarsu explicó que los efectos más directos de El Niño suelen registrarse en el noreste argentino y sectores de la pampa húmeda, mientras que en la Patagonia la influencia puede darse de manera indirecta, generando mayor variabilidad en las precipitaciones y las temperaturas.

“El fenómeno de El Niño no nos toca de manera directa a nosotros, pero sí puede tener cierta influencia de tipo colateral”, sostuvo.

Entre los posibles efectos para la región mencionó el ingreso de ríos atmosféricos, grandes corredores de humedad capaces de transportar importantes cantidades de agua y favorecer episodios de precipitaciones intensas, particularmente en sectores cordilleranos.

Antecedentes recientes en el norte patagónico

Las condiciones de los últimos meses ya dejaron registros poco habituales en algunas localidades. En Cipolletti se acumularon entre 78 y 80 milímetros durante julio, un registro récord para ese mes en más de cinco décadas, mientras que en agosto se superaron los 40 milímetros.

De acuerdo con el especialista, octubre podría presentar nuevos períodos húmedos, además de la posibilidad de nevadas tardías en la cordillera y heladas fuera de temporada.

“La tendencia para la primavera en nuestras regiones es que haya variabilidad climática”, indicó Gorostarsu, quien también advirtió que estos cambios pueden tener impacto sobre las actividades productivas.

Tormentas fuertes en el norte argentino

El período de mayor intensidad previsto para El Niño coincidiría además con el comienzo de una etapa de mayor inestabilidad en el norte del país. Allí podrían desarrollarse tormentas fuertes, con lluvias abundantes, actividad eléctrica y ocasional caída de granizo.

En el norte de la Patagonia también podrían producirse episodios de precipitaciones intensas, aunque la tendencia hacia el comienzo del verano apunta a condiciones más secas y temperaturas elevadas.

Los especialistas remarcan que, debido a la variabilidad que caracteriza a estos fenómenos, el comportamiento del clima deberá ser monitoreado durante los próximos meses para determinar cómo evoluciona su impacto en cada región.

Autor: admin